El sistema integrado de salud constituye un objetivo histórico de los movimientos sanitarios en nuestro país que tiene origen en las décadas de 1940 y 1950 cuando se crea el “Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación”, bajo la órbita del Dr. Ramón Carrillo, primero en ocupar el cargo de ministro de Salud de la Nación en nuestro país. La idea rectora que ordenaba la política sanitaria en aquel momento, era la de un sistema basado en el rol determinante del Estado, con una fuerte concepción social de la salud, a partir de la que se produjeron transformaciones claves para la estructuración de un sistema solidario, gratuito, con financiamiento estatal. Entre los años 1946 y 1954 se realizaron avances sustanciales con un nivel de efectividad de respuesta que no volvieron a repetirse en la historia argentina.Esta experiencia, que se inscribe en los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón, dejó una huella indeleble sobre un modelo de salud que se constituyó como referencia para pensar el sistema sanitario en gobiernos populares. La ausencia de políticas rectoras para el ordenamiento de los subsistemas de salud desde una mirada estratégica ha generado una profunda fragmentación que redundó, entre otros problemas, en la profundización y reproducción de la desigualdad en el acceso al derecho a la salud.
La provincia de Buenos Aires en la actualidad, cuenta con más de 17 millones habitantes, una extensión territorial de 307.571 Km² y 135 jurisdicciones municipales que configuran un escenario diverso y heterogéneo. La mirada situada, el foco de atención en las realidades locales, la construcción de redes y la perspectiva comunitaria forman parte de una estrategia que se ha propuesto disminuir las inequidades producidas por problemas estructurales e históricos, pero también por una concepción del modelo de salud que se configura de modo hiperespecializado y con un enfoque médico-hegemónico. Un sistema de salud centrado en los cuidados y su continuidad requiere necesariamente, de una integración entre los diferentes niveles de atención que se traduzca en una red de cuidados progresivos, con dispositivos comunitarios, capaz de articular acciones estratégicas entre efectores de gestión nacional, provincial y municipal (Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, 2022).