La región Ártica cuenta con una amplia comunidad de mamíferos terrestres, conformada por herbívoros tales como Ovibos moschatus (buey almizclero), Rangifer tarandus (reno), Lepus arcticus (liebre árctica), y carnívoros representados entre otros por Vulpes lagopus (zorro ártico) y Ursus maritimus (oso polar). Por el contrario en el continente Antártico los únicos mamíferos presentes corresponden a los órdenes Cetacea y Pinnipedia, restringidos a los mares y las costas. El aislamiento continental y la ausencia de mamíferos terrestres en la Antártida, constituye una característica única en todo el planeta. Sin embargo, la historia paleogeográfica y paleoclimática del continente evidencian escenarios muy distintos para la historia evolutiva de los mamíferos. El precario registro fósil de mamíferos terrestres se encuentra restringido al Paleógeno de la Isla Marambio (Seymour), en Antártida Occidental, y representado por dientes aislados y algunos elementos óseos provenientes de las formaciones La Meseta y Submeseta (Reguero et al., 2013).