El presente documento se plantea compartir el camino recorrido por el equipo docente del Curso de Extensión Rural de la UNLP, en un contexto de significativos cambios en el sector agropecuario y de crisis de la sociedad argentina a la que la universidad no fue ajena, que ha permitido importantes modificaciones en el enfoque tradicional o difusionista de extensión en la formación de los estudiantes de ingeniería agronómica y forestal.
Los cambios en dicho enfoque fueron pensados cuando la asignatura Extensión Agropecuaria pasa de ser una materia optativa de la carrera de Ingeniería Agronómica, a transformarse en una asignatura obligatoria para dicha carrera (desde 1999) y luego obligatoria para los forestales a partir del año 2005; y también se fue plasmando como parte de las propuestas pedagógicas en los concursos docentes que se sustanciaron desde el año 1994 hasta los últimos realizados en 2011.
El enfoque de extensión dialógico o problematizador (Freire, 1973), también denominado rural (Sanchez de Puerta, 2006), se apoya en otros supuestos epistemológicos, y consecuentemente, ello requiere correrse de modelos educativos basados en la transmisión de contenidos ó con énfasis en los resultados e incorporar el modelo educativo de problematización en la enseñanza de la extensión rural. Las prácticas docentes resultantes se nutrieron de la interacción con la realidad del sistema agroalimentario lo que fue configurando la intensión de superación del activismo o pragmatismo de la acciones de extensión que frecuentemente surgen escindidas de una reflexión conceptual e interdisciplinaria, requirió cambios en el frecuente posicionamiento estudiantil de subordinación a los docentes como única fuente de conocimiento y se basó en incrementar los espacios para el trabajo grupal que son escasos a lo largo de las carreras de grado, todos estos aspectos que guían el presente documento forman parte del programa vigente de la asignatura.