El contenido de níquel en los aceros de baja aleación (Low Alloy Steels, LASs) utilizados en la producción de gas y petróleo está limitado a un valor máximo de 1% p/p Ni de acuerdo a la norma NACE MR175/ISO 15156. Esta restricción surge en la década de 1960 a partir de estudios en los que se atribuyó la disminución de la resistencia a la fisuración bajo tensión en medios agrios (Sulfide Stress Cracking, SSC) a la presencia de Ni en aceros templados y revenidos. Sin embargo, a una dada severidad del medio y estado de tensiones es sabido que para un mismo nivel de resistencia mecánica, la resistencia a SSC de los LASs depende principalmente de su microestructura y de la ausencia de fases duras y frágiles, como la martensita sin revenir.