En el artículo se ofrece una reflexión crítica sobre las relaciones entre género y escritura, entendidas no como esferas separadas sino como prácticas profundamente entrelazadas en una construcción continua de posicionamiento social y cultural. Desde los aportes de los estudios feministas, queer y poscoloniales, se analiza cómo las formas de escritura reproducen, tensionan y disputan las normas de género, y cómo las subjetividades se configuran discursivamente a través de dichas prácticas.