La geoquímica estudia la composición de rocas y minerales, así como la distribución y la dinámica de los elementos químicos en la Tierra. Muchas de esas transformaciones están vinculadas a la actividad microbiana, provocando que los ambientes geoquímicos sean, en realidad, el producto de procesos biogeoquímicos. La actividad microbiológica afecta todos los ciclos geoquímicos, siendo los del hierro y del azufre de los más relevantes por su presencia habitual en suelos, aguas y sedimentos así como por su función en diversos procesos celulares (Uroz y col. 2009). La oxidación y la reducción son los principales mecanismos por los cuales los microorganismos influyen en estos ciclos geoquímicos. De esta manera existen microorganismos capaces de oxidar Fe (II) y compuestos reducidos de azufre en condiciones aeróbicas para la obtención de energía. Por otro lado, están los que pueden reducir Fe (III) y compuestos oxidados de azufre utilizándolos como aceptores de electrones en condiciones de anaerobiosis, entre los que se destacan los microorganismos sulfato-reductores (MSR) (Ehrlich y Newman, 2008; Wasmund y col., 2017). La acción microbiana asociada a estos ciclos tiene gran influencia sobre su entorno, complementándose con él, pero también modificándolo. Estas comunidades microbianas son a su vez afectadas por eventos de contaminación antrópica (hidrocarburos, metales pesados) y pueden ser relevantes en el desarrollo de nuevos procesos biotecnológicos como la remediación de metales e hidrocarburos y la biolixiviación de minerales.
La biogeomicrobiología asociada al hierro y al azufre en ambientes de temperaturas moderadas, e incluso altas, ha sido abordada intensamente en los últimos años (Willis y col., 2013; Giaveno y col., 2013). No obstante, hay poca información sobre estos estudios en ambientes de bajas temperaturas y, en particular, en ambientes polares (Abele y col., 2017; Nixon y col., 2017; Wasmund y col., 2017). Por ello, en este trabajo se presentan los resultados iniciales de un relevamiento, mediante técnicas dependientes de cultivo, de aquellas poblaciones microbianas (especialmente procariotas) con participación en los ciclos del hierro y azufre en sedimentos costeros adyacentes a una Zona Antártica Especialmente Protegida bajo jurisdicción Argentina (ASPA 132, Península Potter). Se hará especial énfasis en la obtención de consorcios microbianos capaces de reducir Fe (III) y sulfato en los sedimentos de la Caleta Potter, con el objetivo de elaborar a futuro e integrando información de estudios previos, un modelo de los ciclos geoquímicos en ese lugar.