A 34 años de la constitución de nuestro principal proceso de integración: Mercosur (1991-2025), varias son las reflexiones que podemos realizar sobre este período. En primer lugar, podemos afirmar que se concretó una idea de integración que se venía gestando desde principios del siglo pasado entre algunos países del Cono Sur de América. Nos referi- mos al antecedente del Pacto de No Agresión, Consulta y Arbitraje ratificado en 1915 entre Argentina, Brasil y Chile (Pacto ABC), el cual se había planteado entre sus objetivos, generar una política de equilibrio de poder regional entre los socios (Pávez, 2017) y que tuvo su intento de reedición en la década del 50 con los mismos protagonistas, pero con escasos resultados. A estos antecedentes le siguieron los tratados de la década de 1960 primero y de 1980 después, fundamentados ambos en las alianzas integracionistas y desarrollistas propuestas por la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) de las Nacio- nes Unidas (Bogado Bordazar, 2021).