Han transcurrido ocho décadas desde que terminó la contienda más destructiva de la historia; una guerra emblemática que transformó al mundo y produjo un giro rotundo en la evolución de las relaciones internacionales. De hecho, esta guerra marcó un punto de infle-xión en la historia contemporánea, tanto para los países del centro, como para los de la periferia, pues sus alcances, efectos y consecuencias se dieron en todos los órdenes de la vida y se proyectaron largamente en el tiempo.
Desde nuestro punto de vista, esta trascendencia hace que debamos analizarla a tra-vés de diversos enfoques. En este artículo, proponemos, concretamente, una visión teórica que proviene del campo de las Relaciones Internacionales.