Mi relación con la dramaterapia tiene su origen allá por fines de febrero, principios de marzo del 2020. Invitado a la Universidad de Valencia, España, para asistir a un curso de posgrado sobre Teatro Aplicado, por Tomas Motos y Vicente Benlliure, directores de la misma, cuyo contacto fue la querida y colega Esther Trozzo. Si recordamos las fechas que menciono aparece la palabra Pandemia, fue justamente en esa época que al comenzar el curso, a los pocos días se interrumpió el mismo, pero bien, parece ser que el sueño interrumpido dejo una semilla con tal potencia que hizo crecer un proyecto de acción. Regresé con libros, esos libros se hicieron ideas, esas ideas relaciones y ahí pude conocer a Sol Guerrero directora de la diplomatura en Dramaterapia, posgrado que acabo de finalizar.