El vínculo de Diana con el teatro se inicia desde muy joven pero entre los años 1981 y 1982 comienza a dedicarse a esta actividad de manera sostenida y desde ese momento fue su oficio y su trabajo.
Durante ese período, todavía en la dictadura, formó parte de una cooperativa llamada la Compañía de Farsantes Limitada, con la que hacían teatro callejero y con la que un tiempo después tuvieron el Teatro del Barrio, una sala muy grande que funcionaba en 8 y 68, en el Centro de Fomento Dante Alighieri, y que recuerda como uno de los primeros teatros independientes alejados del centro de nuestra ciudad. Por allí pasaron grandes músicos, actores y actrices del ámbito local. Era un momento muy activo de la actividad escénica local, el estallido del retorno de la democracia.