El arte especialmente enfocado en relación con la salud es un suceso motivador e impulsor de la capacidad de resiliencia, es decir la capacidad emocional, cognitiva y sociocultural de las personas, que les permite reconocer, enfrentar y transformar en forma constructiva situaciones adversas, ya que genera puentes y espacios amables, lúdicos y cuidados, de comunicación, sobre todo en contextos sensibles , estigmatizados y/o invisibilizados.