Este ensayo propone a la transdisciplina como una herramienta crítica y sensible para abordar la complejidad del mundo contemporáneo, desbordando las limitaciones de los marcos disciplinares tradicionales. A partir de un recorrido histórico, que comienza con el caso paradigmático de John Snow y el nacimiento de la epidemiología moderna, el texto explora las diferencias entre multidisciplina, interdisciplina y transdisciplina, enfatizando esta última como una práctica que atraviesa, transforma y disuelve los bordes del saber. A través de ejemplos del arte moderno y contemporáneo —desde Duchamp y la Bauhaus hasta prácticas actuales de bioarte, arte digital y activismo tecnológico— se analiza cómo ciertas obras tensionan los límites de lo artístico, lo científico y lo político. La transdisciplina no implica una fusión armónica, sino una trama dinámica en la que convergen saberes, lenguajes y materiales heterogéneos. El texto plantea que, frente a un mundo atravesado por la incertidumbre, es más urgente trenzar que tensar: entrelazar diferencias para sostener una red que permita habitar un presente en transformación.