Existe una amplia proliferación de literatura psicoanalítica abocada a enfrentar el problema de las transformaciones de la subjetividad a lo largo del tiempo. Todas estas miradas consolidan un dualismo que segmenta un cuerpo cuyos cambios se encuentran determinados por ritmos madurativo-biológicos, por un lado, y una psique enfrentada al desafío de simbolizar aquellas metamorfosis, por otro lado. Estas aproximaciones ponen en segundo plano dos cuestiones que aquí intentaremos recuperar: en primer lugar, el concepto de pulsión que, tal como lo teoriza Freud, nos permite pensar los anudamientos indiscernibles entre lo anímico y lo somático; en segundo lugar, la mirada deleuziano-guattariana, la cual nos ofrece una aproximación ontológica no esencialista hacia las potencias vitales que anidan en la materialidad del cuerpo. Desde aquí, este capítulo se propone resituar el cuerpo en las narrativas psicoanalíticas del desarrollo desde un prisma que contempla el complejo diálogo entre los registros ontológico y político.