Uno de los temas que desafían la comprensión del deporte son las relaciones de los atletas con sus propios cuerpos, o dicho en otras palabras, cómo estos significan la necesaria instrumentalización corporal, exigencia tanto del entrenamiento como de la performance competitiva.
El atletismo -deporte olímpico tradicional compuesto por carreras, saltos, marchas y lanzamientos- aparece como una de las prácticas deportivas en las que estas relaciones se sitúan de forma más clara, tal vez porque ellas sean menos frecuentes que en los deportes colectivos. El dominio del cuerpo aparece simultáneamente como un requisito para el rendimiento deportivo y el correspondiente entrenamiento corporal, asimismo como el resultado de este mismo proceso. En estos términos, el sacrificio es un elemento constitutivo de esta experiencia que contribuye a la composición de una pedagogía de las prácticas corporales, sea porque el modelo deportivo es ejemplar para la escuela y para el industria del entretenimiento, o aún más porque promueve cierto culto al dolor como algo en sí mismo moralmente positivo. Esta relación, intervenida por las técnicas de mejoramiento con vistas al rendimiento, y organizada social e históricamente por las prácticas deportivas, parece estar determinada en gran medida por el movimiento de reducción del cuerpo a la mera naturalidad y/o la condición de máquina. Autores de tradiciones algo distintas, como el historiador Peter Gay o el filósofo Theodor W. Adorno convergen en esta dirección. Mientras que el primero muestra cómo se desarrolla el deporte como retenedor de impulsos violentos en el contexto represivo y moldeador de la Inglaterra victoriana (Gay, 1993), el segundo sugiere que el deporte corresponde a una educación a través de la dureza y la severidad, expresión de los procesos de cosificación de la sociedad contemporáneo (Adorno, 1971).
Ante esta situación, presentamos en este artículo los resultados de una investigación con atletas adultos profesionales o semiprofesionales de atletismo, con especial interés en las técnicas, sacrificios y rituales que conforman el entrenamiento diario de esta modalidad. En las siguientes páginas, después de presentar a los actores del campo, de algunas cuestiones referentes a la dinámica del atletismo, teniendo como enfoque formas de subjetivación de la práctica deportiva. Analizaremos, en particular, cómo el dolor y sufrimiento, frecuentemente enmarcados por el sacrificio, componen la rutina y los rituales, encontrando un lugar central en el escenario investigado.