La Patagonia concentra el mayor número de cabezas ovinas del país, esta región se caracteriza por un ambiente semiárido-árido, donde el pastizal presenta, la mayor parte del año, un escaso valor nutritivo. La ocurrencia de fenómenos climáticos como sequías, grandes nevadas y presencia de cenizas volcánicas disminuyen la disponibilidad de forraje, lo cual provoca pérdidas de capital semoviente y genera una paulatina descapitalización que impacta en la economía de los productores. La alimentación a corral es una herramienta importante para evitar estas pérdidas debidas a una alimentación deficiente en calidad y/o cantidad. Con el objetivo de simplificar las tareas de alimentación, se evaluaron dos formas de suministrar el alimento: diario y cada tres días.