A un sitio lo podemos conocer por sus paisajes, por sus características geográficas, por sus atractivos pero sobre todo, lo podemos conocer por su gente. Las personas que habitan y trabajan en los distintos puntos del país componen mucha de su historia a través de la suma de las historias personales.
En este libro, no pretendemos abarcar la totalidad de los recuerdos de Mujeres de Epecuén, sino una parte de ellos. Es nuestra intención ser respetuosos con los relatos de las entrevistadas y con sus emociones personales.
Es una tarea ardua recopilar testimonios de personas que perdieron sus hogares y sus medios de vida en una inundación que fue causada por factores climáticos extremos y la decisión humana de no finalizar obras clave para preservar a las poblaciones de Lago Epecuén y Carhué.
Reconocemos que no todas, ni todos los ex habitantes de Epecuén sienten o recuerdan exactamente igual y que el tiempo transcurrido desde la desaparición del pueblo bajo el agua, hace aún más difícil la tarea de recuperar vivencias. En este tipo de trabajos, surgen desencuentros. Hay quienes concuerdan con un relato y quienes en cambio, lo refutan. De estas contradicciones, también se compone la memoria colectiva.
Un ejemplo, es la polémica generada en torno a la pertenencia o no al lugar. Si bien hay muchas y muchos ex habitantes, algunos prefieren no contar sus experiencias.
Asimismo, sucede que personas que se desempeñaron en distintos trabajos en la localidad no vivieron propiamente allí. Al elegir el título de este libro, decidimos ser abarcativos con la pertenencia. Uno es de donde reside, pero también es de donde pasa sus horas, deja lo mejor de sí e intenta ganarse la vida. Por eso, titulamos “de Epecuén” y no “en Epecuén”.
Lo escribimos convencidos de que tener memoria es fundamental en tiempos de capitalismo salvaje e individualismo, sobre todo cuando son legitimados desde algunos espacios de poder.
La comunicación contribuye al cambio social en cuanto da espacio al debate, el respeto, la tolerancia y la participación activa. Poner el foco en las mujeres y su participación desde lo productivo y lo social, es contribuir a la visibilización de un grupo que históricamente no ha sido favorecido por los medios.