Las docentes que transitamos esta experiencia coincidimos en que fue una oportunidad para aprender mucho, para dejarnos asombrar y ensanchar nuestro mundo y es por eso que queremos compartirla.
Este trabajo no se centra en un relato en torno a algún estudiante en particular, sino que aborda algunas reflexiones acerca de la diversidad y la heterogeneidad propia de cada aula para colaborar con la responsabilidad y el deseo que tenemos como docentes: que todes les estudiantes puedan aprender juntes. En este sentido, este trabajo, permite reflexionar acerca de cómo construir y llevar a nuestras prácticas estas ideas: qué condiciones didácticas deben generarse, desde qué lugar son mirades les estudiantes y cuál es la importancia de los espacios institucionales de trabajo colectivo entre docentes para dar lugar a prácticas inclusivas.