El Baño de Buda o Vesak es la festividad más importante del calendario budista, ya que en ella se conmemora el nacimiento, la iluminación y la muerte del Buda. La celebración se realiza durante la luna llena del mes de mayo, momento en el que devotos de todo el mundo suelen concurrir a los templos a meditar, llevar ofrendas y honrar a la figura de este líder religioso. El evento se caracteriza por coloridos y alegres festejos en los que la música, las danzas, las luces y las imágenes del Buda son las principales protagonistas. El clima festivo, que en varios países de Asia es acompañado de un feriado oficial, no se reduce al interior de los templos, sino que, en la mayoría de los casos, se percibe en las calles con la participación de gran parte de la población, lo que le otorga al Vesak una gran visibilidad. En la Argentina, el Vesak se celebra todos los años en el Barrio Chino de la Ciudad de Buenos Aires, con la asistencia de miles de personas, incluyendo representantes de centros budistas locales, autoridades diplomáticas y gubernamentales, vecinos del barrio, turistas e integrantes de la comunidad chino-taiwanesa. La ponencia explora, mediante un enfoque antropológico, los elementos rituales, simbólicos y sociológicos de esta fiesta religiosa e indaga en las formas de apropiación y resignificación de este ritual por parte de la población más amplia y la visibilización que adquiere en el espacio público local. El eje central del trabajo radica en explorar la forma en que el Vesak trasciende territorios y fronteras, siendo adoptado y resignificado en una multiplicidad de espacios sociales. Para ello, el escrito describe la ceremonia realizada en el Barrio Chino de la Ciudad de Buenos Aires y examina los diferentes actores involucrados en la celebración, los usos políticos y las formas de apropiación simbólica de esta festividad, haciendo especial énfasis en indagar la forma en que el Vesak se encuentra atravesado por fenómenos como la transnacionalización, la identidad y la imaginación religiosa.