Mediante el acercamiento al campo, proponemos analizar cómo los jugadores de las divisiones inferiores de los clubes (que son, además, estudiantes secundarios) ordenan su identidad alrededor de un elemento clave en su trayectoria de vida: la posibilidad de ser futbolistas profesionales. Para intentar alcanzar estos objetivos estos sujetos disponen de una serie de redes sociales- que poseen a la familia en el centro y en la que, también, forman parte otros miembros de la comunidad deportiva- que les permiten sostener estas extenuantes rutinas a un nivel operativo pero también desde lo afectivo. Este trabajo forma parte de un proceso más amplio de investigación en curso sobre las construcciones identitarias de jóvenes varones aspirantes a futbolistas profesionales en la Provincia de Buenos Aires, quienes se encuentran cursando el colegio secundario. Se realizaron entrevistas en profundidad a 22 jugadores y prácticas etnográficas en tres instituciones deportivas, así como en un colegio secundario perteneciente a un club de la AFA.