Los abortos en los pequeños rumiantes son de gran importancia debido a las pérdidas económicas que ocasionan en la producción y a sus implicancias en la salud pública por el carácter zoonótico de algunos de los agentes que los ocasionan. En nuestro país, en los establecimientos en los que se realiza la cría extensiva, es frecuente que los fetos abortados no sean encontrados por el productor, sin embargo la posibilidad de hallarlos aumenta en los establecimientos donde se practica el encierre nocturno en corrales y en las producciones intensivas. Por estas razones, desde el punto de vista del diagnóstico, los abortos en los rumiantes menores representen un desafío.
Podemos hacer varias clasificaciones de los abortos que nos serán útiles para acercarnos al diagnóstico definitivo. Así, desde el punto de vista etiológico los abortos se pueden dividir en: infecciosos y no infecciosos. Aquí haremos hincapié en los de origen infeccioso, pero considerando además que muchos de ellos pueden tener una causa no infecciosa predisponente. Como se ha visto, por ejemplo, en los producidos por Toxoplasma gondii y Coxiella burnetti que necesitan que los animales atraviesen una situación de estrés para presentarse.