Rosana Garodnik vive en Chimpay, un pequeño pueblo ubicado en el área del Valle Medio del Río Negro, en el norte de la provincia homónima, en la Patagonia argentina. Sus antepasados llegaron al país desde Europa del Este. Hoy, la familia Garodnik es cuarta generación de argentinos, y la única judía entre los casi 5.000 habitantes de la localidad. Sin el apoyo de las estructuras comunitarias judías tradicionales, como sinagogas, centros sociales, escuelas e instituciones culturales, los Garodnik han mantenido las costumbres religiosas durante más de 100 años. Tanto es así que cuando el padre de Rosana murió repentinamente en el 2002, ella decidió cumplir su último deseo: ser enterrado en su pueblo, pero preservando la ley de la liturgia religiosa que indica que el sepulcro judío debe ser en un cementerio de la propia comunidad. Rosana Garodnik vive en Chimpay, un pequeño pueblo ubicado en el área del Valle Medio del Río Negro, en el norte de la provincia homónima, en la Patagonia1 argentina. Sus antepasados llegaron al país desde Europa del Este. Hoy, la familia Garodnik es cuarta generación de argentinos, y la única judía entre los casi 5.000 habitantes de la localidad. Sin el apoyo de las estructuras comunitarias judías tradicionales, como sinagogas, centros sociales, escuelas e instituciones culturales, los Garodnik han mantenido las costumbres religiosas durante más de 100 años. Tanto es así que cuando el padre de Rosana murió repentinamente en el 2002, ella decidió cumplir su último deseo: ser enterrado en su pueblo, pero preservando la ley de la liturgia religiosa que indica que el sepulcro judío debe ser en un cementerio de la propia comunidad.