Esta investigación constituye un análisis comparativo de los procesos de integración social y las dinámicas de interacción experimentadas entre personas refugiadas sirias y las sociedades de acogida en dos contextos geopolíticos y socioculturales distintos: Alemania y Argentina, durante el período comprendido entre los años 2015 y 2020. El estudio parte de un enfoque cualitativo, que desde el método etnográfico permite acompañar las trayectorias y vivencias en las ciudades de Rostock y Buenos Aires para comprender cómo se configura la integración social más allá de los marcos normativos de los programas de asilo, focalizando la atención en la cotidianidad, las prácticas intersubjetivas y las formas de significación que emergen en la vida diaria de las personas refugiadas y las comunidades receptoras. Desde una perspectiva teórica que incluye la sociología del conocimiento, el interaccionismo simbólico, la teoría de las representaciones sociales y los estudios de género e identidad, se plantea que la integración no puede concebirse como una meta estática o un estado final, sino como un proceso relacional, dinámico, simbólicamente cargado y sujeto a resistencias y resignificaciones constantes. Los hallazgos de esta investigación revelan que factores como el aprendizaje del idioma, los estereotipos de alteridad, las características de los programas de acogida, el trauma migratorio y la dimensión de género resultan determinantes en las trayectorias de inclusión o exclusión social. Asimismo, se evidencia que la integración se configura desde vínculos intersubjetivos, en donde la reciprocidad, la negociación de identidades y la construcción de sentidos compartidos son fundamentales. Esta tesis propone, en definitiva, una mirada alternativa del refugio como un fenómeno en permanente transformación, en diálogo con los desafíos sociales, culturales y políticos que atraviesan a las sociedades contemporáneas.