Este capítulo aborda la crisis del Estado de bienestar y la ruptura del pacto intergeneracional, analizando cómo las políticas públicas centradas en el corto plazo han debilitado la armonía entre generaciones. Se examinan los efectos de esta crisis en áreas clave como previsión social, educación, combate contra la pobreza, infraestructura pública y medio ambiente, destacando el impacto negativo en las generaciones futuras. El texto propone la necesidad de rediseñar el Estado hacia uno más eficiente y sostenible, capaz de recomponer el pacto intergeneracional y garantizar un desarrollo equitativo y sustentable. El objetivo es ofrecer un análisis integral de los desafíos intergeneracionales y plantear soluciones para fortalecer la cohesión social y la sostenibilidad económica.