El propósito de este trabajo consiste en analizar críticamente la educación física utilizando la potente obra de Merleau Ponty como herramienta de análisis, la cual nos abre la posibilidad de repensar desde otros ángulos muchas cuestiones dadas como verdades irrefutables, como parte del sentido común en el área. ¿Por qué creemos que nos sirve traer a escena a Merleau Ponty? En principio porque propone una filosofía del cuerpo, alejándonos así de la primacía de la conciencia y del sobrevuelo. Por otro lado porque es una filosofía del nosotros, un pensamiento de lo común, lo que nos permite desprendernos de la centralidad del individuo e instalarnos en el horizonte de lo común. Nos valemos para ello de su concepto de quiasmo, tan útil para demoler todo dualismo fragmentador y dicotómico por un lado, y para, desde su ontología de lo sensible, revisitar desde nuevos enfoques las concepciones de la corporalidad, el espacio, el tiempo y la motricidad.