A partir de los análisis fractográficos y microestructurales, se reveló que la fuga de fluido hidráulico durante el ensayo se debió a la formación de una fisura pasante a través del cordón soldado de la unión tapa-tubo. Esta fisuración tuvo lugar como consecuencia de una falta de penetración en la raíz a lo largo de toda la circunferencia de la junta y presencia de porosidad en el metal de soldadura, dando lugar al desarrollo de fisuras sobre el metal de soldadura desde la raíz de la unión.
Como medidas correctivas, se recomienda antes de soldar limpiar bien los componentes, eliminando posibles restos de grasa, pintura o lubricantes utilizados en el maquinado. Flamear la junta antes de soldar para eliminar presencia de humedad. Verificar la calidad y condición del consumible (alambre tubular) que se utiliza. Verificar el diseño de la junta, y en particular se recomienda dejar separación de raíz. Seleccionar y controlar las variables del proceso, en particular la velocidad de soldadura a efectos de garantizar adecuada penetración en la primera pasada, la longitud libre de alambre (distancia entre el tubo de contacto y la punta del alambre) lo cual incide en la eliminación de humedad que pueda tener el consumible y así minimizar el posible ingreso de hidrogeno difusible en el metal de soldadura.