En los últimos años, el avance en el estudio sobre la alimentación entre los pueblos prehispánicos en la provincia de Córdoba ha dado pasos agigantados, permitiendo reconocer diferencias y similitudes entre las distintas sociedades que ocuparon este vasto espacio, tanto serrano como de llanura. Este conocimiento proviene principalmente de la conjunción entre la arqueobotánica y la etnobotánica, dos disciplinas conectadas que permiten un mayor conocimiento sobre qué se comió, cómo se comió, dónde se comió, cuándo se comió (contexto) y con quién se comió. No obstante, siguen existiendo localidades arqueológicas con ausencia de información que impiden por el momento generar un mapa alimenticio del pasado prehispánico con mayor claridad.