Ingresar a la universidad no es solo empezar una carrera: es comenzar una transformación personal, académica y social. Este trabajo propone un taller presencial para estudiantes que recién comienzan la carrera de Abogacía en la Universidad Nacional de Tucumán, con el objetivo de acompañarlos en ese proceso de adaptación.
Los estudiantes llegan a la universidad con dudas, miedos y sin conocer del todo cómo funciona esta Institucion, que se configura como un mundo novedoso. El taller busca brindarles herramientas para que puedan desenvolverse mejor, sentirse parte de la comunidad y avanzar con confianza en su formación.
A lo largo de cuatro encuentros, se abordan cinco dimensiones clave:
- Institucional: cómo moverse dentro de la universidad, entender sus reglas y trámites.
- Académica: técnicas de estudio, organización del tiempo y hábitos saludables.
- Tecnológica: uso de plataformas digitales y comunicación formal.
- Social: vínculos, trabajo en equipo y redes de apoyo.
- Emocional: manejo del estrés, autoestima y simulación de exámenes.
La propuesta se apoya en ideas de Paulo Freire y Phillipe Meirieu, promoviendo una educación basada en el diálogo, la inclusión y el respeto por las trayectorias individuales. El docente se presenta como guía y facilitador, y el estudiante como protagonista de su propio aprendizaje.
El objetivo es reducir la deserción, mejorar el rendimiento académico y fortalecer el sentido de pertenencia. En definitiva, ayudar a que cada estudiante descubra que ser universitario no es solo estudiar: es aprender a habitar un nuevo mundo.