Este trabajo propone una revisión crítica, situada y feminista de acciones artísticas de visibilización de dos casos de fábricas recuperadas en el contexto de la crisis del 2001: la fábrica textil Brukman en la ciudad de Buenos Aires y la fábrica de cerámica Zanon en Neuquén. Ambas experiencias se destacan por su combatividad y por convocar "los artistas a las fábricas" (Bruck, 2016), mediante la organización de eventos con una impronta social, cultural y educativa, que defienden la importancia para la comunidad de fuentes de trabajo generadas por la producción industrial autogestiva. A lo largo de los años, muchos artistas y colectivos se suman a la lucha por su recuperación, lo que se expresa en distintas acciones artísticas, entre las que se destacan: por un lado, “Arte y Confección, semana cultural por Bruckman”, festival realizado en 2003; por otro lado, el “Certamen Latinoamérica Arde” (2004) y la Asamblea de Artistas por Zanon (2008).
El análisis crítico de estas experiencias y su incorporación a los programas de arte y las historias tradicionales configura, al decir de Inés Dussel (2006), una pedagogía de la imagen que permite percibir manipulaciones y estereotipos, señalando a la vez exclusiones, borramientos y silencios. Educar la mirada es considerar además que las imágenes producen y se inscriben en un marco social particular, que involucra las relaciones entre creadores, receptores, productores y consumidores que potencian la producción de sentido de estas obras.
En definitiva, descolonizar la mirada también es sumar nuevos referentes y construir visiones críticas a partir del análisis de experiencias que expongan conexiones entre lucha y creatividad.