Nacido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mariano Esteban Sapia (1964) ingresó por primera vez como aprendiz en un taller de pintura cuando apenas tenía quince años. Hijo de artistas (madre escultora y padre dibujante y grabador), la relación con el arte y la ciudad fue siempre parte de su vida; y aunque nunca incursionó en las artes de su madre, y poco en las de su padre, desde chico ya deseaba ser pintor.