Nuestro equipo avanzó en el estudio del universo cotidiano de las relaciones humanas y las experiencias del sentido común, interpretadas y reinterpretadas por los sujetos que las vivencian. La intención fue incorporar la cuestión del significado y la intencionalidad como inherentes a los actos, a las relaciones y a las estructuras sociales, siendo estas últimas consideradas, tanto en su advenimiento como en su transformación, como construcciones humanas significativas. Nos motivó el interés por estudiar las historias, las relaciones, las representaciones, creencias, percepciones producto de la interpretación que las personas hacen en relación a cómo viven, como sienten y cómo piensan. Parte del desafío fue construir teoría dentro de un enfoque epistemológico introspectivo vivencial. Entre los temas que aparecieron pueden mencionarse la identidad VIH, el miedo a contagiarse y a contagiar, los sentimientos de culpa, la vergüenza por estar infectado, la decisión de develar o no el diagnóstico, el cuidado de la confidencialidad, la comunicación con el Equipo médico, la violencia, el miedo a la muerte, la discriminación, las elecciones sexuales; los proyectos de vida y los vínculos afectivos. Se considera que los significados que las personas atribuyen a vivir con VIH, sólo pueden ser investigados a través de una metodología que sea sensible a estas particularidades, que las contemple y las valide como productoras de conocimiento. Este modo de trabajo considera los significados y el contexto donde surge la interacción y propone elaborar una teoría a partir de los datos, una entidad en continuo desarrollo y no como un producto ya acabado y perfecto.