Consideré pertinente analizar el caso de las pasteras, ya que debido a la lejanía geográfica de mi país –México-, el caso era totalmente desconocido, pero creo que el resultado “final” de esto, marcará un precedente para ambas naciones y quizá para toda la región en el futuro.
Ciertamente la tendencia que más se puede palpar en este caso es la de los liberales de mercado, donde se espera que la globalización y el consecuente crecimiento económico pueda aliviar la situación a largo plazo en dicho país. ¿Se puede no tomar una postura liberal del mercado? Es posible, pero no sin perder ingresos por la inversión extranjera y quizá algunos votantes que podrían verse beneficiados con la instalación de tal empresa. ¿El institucionalismo será la mejor opción para América Latina? Aún falta para que se llegue a ello, ya que sin una institución para este tipo de conflictos -y si las hay brillan por su ausencia seguirán dándose.
Lo ideal sería que cada país latinoamericano priorizara al medio ambiente en sus políticas de estado (no de gobierno) anteponiendo ocasionalmente los intereses liberales para fomentar así la integración del bloque de integración. Proyectando una imagen de estabilidad al mundo y evitando que una empresa de capital extranjero pueda entorpecer las relaciones de países que aspiran por una unidad latinoamericana.