Como en la mayor parte de los casos, en los Colegios de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) el espacio curricular frecuentemente identificado como Lógica tuvo un claro carácter instrumental. Es decir, de hacer las veces de un espacio en el que les estudiantes se hicieran de herramientas formales para mejorar sus modos de razonar. En los últimos 20 años como muestran diversos trabajos (Arca y Bethencourt, 2007) (Arca, 2008) (Arca y Lopez García, 2011), ese espacio fue sustancialmente transformado a partir del cuestionamiento e indagación consecuente sobre la factibilidad de la aplicación de los conocimientos en ella abordados a otros ámbitos que no fueran los de la propia materia. En el presente trabajo nos proponemos poner en relación ese recorrido con los cambios que a nivel curricular atravesaron los espacios Lógica y Teoría de la Argumentación del profesorado de Filosofía de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la educación (FaHCE) de la UNLP donde se forma la mayoría de les profesores de Filosofía que dan clases de Lógica y Filosofía en los Colegios pertenecientes a esa casa de estudios. Cabe agregar que su planta docente es compartida en parte con dichos establecimientos. Para ello, analizaremos el periodo comprendido desde finales de la década del 90 hasta 2012, última modificación del programa del Bachillerato de Bellas Artes, uno de los cuatro colegios secundarios dependientes de la UNLP.