En primer lugar, trataremos de clarificar el recorrido realizado por Husserl que nos lleva al concepto de evidencia apodíctica. El filósofo propone un movimiento cartesiano: refundar las bases del conocimiento para llegar a un suelo certero e indudable. Para ello realiza una ‘reducción fenomenológica’, donde debemos rechazar aquello de lo cual no pueda cerciorarse su verdad. Al hacerlo, encontraremos una certeza: mientras pienso, estoy segura de que pienso; mientras estoy teniendo una percepción, estoy segura de estar teniendo una percepción. Por supuesto, en esta instancia no estoy segura de que aquello que estoy percibiendo o pensando sea certero, pero sí puedo estar absolutamente segura del acto de la conciencia.