La presente ponencia forma parte de una investigación realizada desde estudiantes de la carrera de Ciencias de la Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FaHCE) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) sobre las prácticas de resistencia construidas por el claustro estudiantil para lograr la incorporación transversal de la perspectiva de género y la Educación Sexual Integral (ESI) en nuestra11 formación, eje que creemos central para la práctica educativa y que atraviesa nuestras vivencias militantes en espacios socioeducativos. En este sentido, busca reconocer el modo en que estas perspectivas se hacen presentes en nuestra formación, en el marco de una discusión tan antigua como vigente, que es aquella que pone en debate la necesidad y pertinencia de considerarlas como perspectivas transversales, o como contenidos que formativos que requieren la creación de espacios curriculares específicos.