Las redes de los sistemas de salud son tan fundamentales para la organización de un sistema de salud público, tal que, la falta de una gestión y organización eficaz de los efectores de salud del primer y segundo nivel pueden generar problemas no solo para el sistema en sí, sino también perjudicar seriamente el acceso de la población a los servicios esenciales de los cuales depende su salud. Es en este contexto que se ha desarrollado esta investigación descriptiva con el fin de diagnosticar el estado de la organización de las redes establecidas entre los centros de primer nivel y un hospital de segundo nivel del Ecuador ubicado en la región andina. Se tomó como parámetros de calidad, al modelo de organización ideal de las redes de los sistemas de salud propuesta por la OPS / OMS. La metodología utilizada fue un estudio de intervención, basado en la aplicación de una herramienta de OPS/OMS para medir la calidad de las Redes de atención de salud, a los efectores de salud ubicados en la Región Andina del Ecuador. Luego de una medición basal que constó de un diagnóstico situacional sobre el funcionamiento de la Red de Atención, se realizó una intervención basada en la capacitación del personal de salud y de los gestores sanitarios, en 14 puntos que forman parte de la herramienta OPS/OMS mencionada; finalmente se volvieron a medir dichos parámetros luego de la intervención.
Los resultados obtenidos demostraron que fue posible lograr mejoras cuantitativas significativas. Al aplicar las intervenciones propuestas por la herramienta de OPS/OMS a nivel local, se obtuvo un incremento (300 veces mayor que los valores basales) en relación con las referencias efectivas realizadas, además de una reducción estadísticamente significativa del porcentaje de pacientes en espera de atención de consulta externa, el cual disminuyó del 67,08% al 56,68% (p de 0.042). Asimismo, existió un aumento en el porcentaje total de referencias que lograron ser atendidas, que pasaron de 65% a un 73% con un p valor de 0.021 en solo 6 meses. Este trabajo fue capaz de demostrar que, una intervención basada en capacitar al personal de salud perteneciente a los efectores de primer nivel en un modelo de gestión propuesto por OPS/OMS, mejoró significativamente la articulación en los sistemas de referencia-contrarreferencia, hecho que se trasunta en beneficios potenciales a la población usuaria del sistema.