El presente trabajo se centra en el análisis del certiorari, previsto en el art. 280 del CPCCN, como mecanismo que faculta a la Corte Suprema a rechazar recursos extraordinarios sin expresión de causa. Se estudia su origen, inspirado en el modelo norteamericano, pero con una configuración inversa: mientras en Estados Unidos funciona como un instrumento de selección positiva de casos, en Argentina se ha transformado en una herramienta de exclusión procesal. El trabajo desarrolla las críticas más relevantes que genera su discrecionalidad, en particular lo que denomino la “discrecionalidad silente”, que plantea problemas de igualdad, transparencia y previsibilidad. Asimismo, se examinan los desafíos que este instituto presenta para la legitimidad de la Corte Suprema y se consideran propuestas de reforma orientadas a reforzar su funcionamiento en armonía con los principios republicanos de publicidad, igualdad y seguridad jurídica.