Los estudios radiológicos, endoscópicos, electro médicos y ultrasonográficos con sus diferentes particularidades, junto con otros que gradualmente se irán incorporando, representan un área del conocimiento ya consolidada en la práctica de la Medicina Veterinaria. La necesidad y, en muchos casos, la dependencia del Médico Veterinario con los Métodos Complementarios de Diagnóstico (MCD) es cada vez mayor. Su creciente aplicación ha permitido el desarrollo de nuevas especialidades, así como una mejora en la calidad y eficiencia diagnóstica de diferentes situaciones clínicas, tanto fisiológicas como patológicas.
La gran mayoría de las entidades clínicas que requieren la utilización de MCD para arribar (o eventualmente aproximarse) a un diagnóstico pueden necesitar más de un MCD. La decisión de cuándo utilizar uno u otro, cuál será el de primera elección, si es necesario indicar uno que quizás aporte información ya obtenida, que pueda redundar en un beneficio para el paciente, siempre será considerado un acto médico.
El uso racional de los MCD, es un desafío que pone en juego saberes y destrezas que él o la profesional articula casi naturalmente. Conocimientos y competencias propias de la medicina veterinaria, habilidades prácticas, experiencia profesional y contexto, puestas en aras de optimizar nuestra práctica profesional, a fin de organizarlas en torno al concepto de planificación diagnostica.
La planificación diagnóstica (PD) en el uso de los MCD, como acto médico, nunca debe abordarse como una receta, ni siquiera como un algoritmo al cual echar mano acríticamente. Sin duda, a medida que se gana en experiencia, tanto la selección como la utilización de un MCD es más fluida, y su indicación se vuelve una decisión casi automática. Pero, solo poniendo en juego todo lo aprehendido a lo largo del proceso de formación profesional se logra que estas decisiones se tomen en base a la fisiopatología de la entidad a diagnosticar y a los fundamentos de cada uno de los MCD a utilizar, las mismas siempre serán desde la razón, nunca desde la memoria o la costumbre.