La aprobación en 2016 del Protocolo contra la Discriminación y la Violencia de Género elaborado por la Prosecretaria de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), junto a referentes de los gremios docentes, no docentes, estudiantiles y a equipos docentes de las Facultades de Psicología, Trabajo Social, Humanidades, Derecho (ICJ), Bellas Artes y Periodismo cerró el camino emprendido en 2015, cuando se crea el Programa Institucional “Contra la Violencia de Género en el ámbito de la UNLP” con la decisión unánime del Honorable Consejo Superior tras el requerimiento de la Federación Universitaria de La Plata. Compartimos la experiencia de estudio de los protocolos con investigadoras de La Pampa, Rosario, Córdoba y Tucumán, con las cuales se constituyó un equipo de trabajo para comparar las características del proceso de elaboración de los protocolos en cada Universidad e ir evaluando el impacto que tiene en el ámbito universitario como recurso para trabajar las violencias interpersonales al interior de la comunidad universitaria. La investigación permite aprehender el aporte de la metodología feminista de registro y distancia del objeto, especialmente del registro situado de las experiencias. Las investigadoras participan del hecho que investigan y ponen en jaque la forma de construcción del conocimiento.
Esta presentación pretende resignificar, a partir de ese hecho, las dinámicas que se establecen entre quienes generaron el Protocolo, lo aplican y lo revisan constantemente a partir de considerar que los cambios en las prácticas sociales y jurídicas pueden contribuir a modificar las jerarquías institucionales que lentifican la incorporación de nuevas formas de relacionarnos. Ponemos la lupa, para comprender el hecho que estamos investigando, en el contexto socio político que enmarca su sanción validando uno de los aspectos centrales de la metodología feminista, el conocimiento situado.