En un sistema tradicional de Internet de las Cosas (IoT), los datos recopilados por los nodos sensores y actuadores son enviados a la nube para su almacenamiento y análisis, mientras que los nodos reciben como respuesta comandos o instrucciones de control que producen cambios en sus actuadores. Este enfoque conduce a una alta latencia en la comunicación, un flujo de datos ascendente alto y mayores costos en los centros de datos en la nube. Adicionalmente, muchos sistemas de Internet de las Cosas experimentan problemas de conectividad que provocan la pérdida de datos si no existe un almacenamiento local coordinado. Este proyecto propone desarrollar un sistema distribuido que combina almacenamiento al borde de la red con servicios en la nube para mitigar estos inconvenientes. Este enfoque reduce latencias, optimiza el uso del ancho de banda y asegura la continuidad operativa en escenarios con conectividad limitada. Los resultados esperados incluyen un prototipo funcional que demuestre la viabilidad de esta arquitectura en aplicaciones reales.