La radiografía es uno de los métodos complementarios de diagnóstico (MCD) de gran utilidad para el estudio de enfermedades digestivas altas y bajas, de presentación muy frecuente en la clínica diaria de pequeños animales.
En una u otra situación, signos clínicos similares pueden originarse de enfermedades diferentes, con asiento en distintas regiones (o localizaciones) del tracto digestivo. Dado que la información que pueda o no proporcionar la radiología aplicada al aparato digestivo (es decir sus alcances y limitaciones) depende no solo de la causa, sino de la localización de cada órgano digestivo, la forma más práctica de abordar el tema es por región, donde como se verá, asientan patologías específicas.