En la arquitectura, se reconoce el espacio como su materia prima cuyas características no quedan definidas en los elementos constructivos en sí mismos, sino en las condiciones que se promueve en él para solucionar el hábitat de los seres humanas en diferentes escalas (Nievas Villegas et al., 2022). Hidalgo (2014) teoriza la sinergia entre espacio y límite en un sentido amplio y sumamente codependiente, ya que el primero necesita del segundo para manifestarse, siendo el límite una noción de referencia para poder percibir los acontecimientos que se dan en un espacio.
Un límite no es sólo una línea, un acontecimiento. Es una unidad múltiple, un elemento complejo, una interfaz, resultado de la interrelación entre varios factores de orden físico, ideológico, político, conceptual, etc. (Coppola, 2004). En este sentido, el espacio también puede ser entendido como una vastedad, que sin los límites sería imposible ser conceptualizado o visibilizado. Siempre se necesita de una referencia o un límite para imaginarlo, definirlo, reconocerlo y replicarlo.
Por otro lado, el sitio donde se implanta una obra de arquitectura, posee ciertos factores que complejizan el quehacer profesional del proyectista (Carrión Mondéjar, 2013). El entendimiento de los límites configurantes y su dialogo entre sí y con el contexto físico-espacial en el cual se insertan, complementan la dificultad durante el proceso proyectual. A su vez, cuando nos encontramos frente a un nuevo sitio a proyectar, además de dejar volar la imaginación, también nos permitimos la posibilidad de generar conocimiento (Nicasio y Barra, 2018).
Para la comprensión de estas variables y sus relaciones, se recurre tanto al imaginario del alumno como a los aportes que la cátedra da para significarlas. En el momento en que se encuentran en el sector a proyectar, se vivencian múltiples acontecimientos sensoriales. Cada estudiante percibe de manera diferente y debe concentrar sus esfuerzos en comprender todas y cada una de las variables físicas, perceptuales, humanas, conceptuales, históricas, sociales, etc. (Sguario et al., 2022).
Por este contexto, el presente trabajo expone la experiencia desarrollada en el Taller de Arquitectura 1A, actividad que se viene desarrollando hace un tiempo en la cátedra, donde se ve cómo el uso de elementos configurantes y organizaciones espaciales colaboran a la generación de ideas innovadoras durante el proceso de diseño arquitectónico.