Convenimos en dar a esta palabra el significado corriente con que se la usa aquí: marca que indica el día de trabajo cumplido; faena concluida en la libreta de jornales”. Con esta definición –que instala un término en desuso en el vocabulario rioplatense, para reivindicar la lengua del NOA–, se inaugura en Jujuy la revista Tarja, el primer proyecto de la "Asociación cultural Tarja”, dirigida por el artista plástico Medardo Pantoja y por los escritores Mario Busignani, Jorge Calvetti, Andrés Fidalgo y Néstor Groppa.1 Remitiendo a la práctica lugareña de trazar en la libreta de cuentas los días de trabajo cumplidos por el peón, ese nombre enfatiza el valor social de la tarea intelectual, equiparada al trabajo proletario. En paralelo, la retirada de tapa del n° 7 consiste en la edición facsimiliar de una papeleta de conchabo de 1887, reactualizando así las formas de explotación semifeudales, vigentes en el NOA incluso en el siglo XX. Este capítulo analiza la revista cultural Tarja, atendiendo a una serie de tópicos relevantes en esta publicación, y se detiene en las intervenciones del escritor Héctor Tizón, pensadas como parte de una "operación de comienzo” en el sentido de Said (1985).