La extinción de fines del Triásico tuvo un efecto muy negativo en las comunidades de arrecifes dominadas por corales escleractinios (Kiessling et al. 2007), las que se recuperaron lentamente durante el Jurásico Temprano. A nivel global (e.g., Lathuilière y Marchal 2009) se conocen pocos arrecifes del Hettangiano y Sinemuriano, la mayoría de ellos en el paleohemisferio Norte, mientras que en el Pliensbachiano eran más abundantes y diversos, aunque se hallaban restringidos a algunos centros de distribución en el Tethys. Durante el Toarciano temprano los arrecifes de corales sufrieron una nueva crisis (Vasseur et al. 2021). Todavía se conoce muy poco sobre la historia de los arrecifes en América del Sur durante este momento clave de la recuperación de estas comunidades, por lo que toda información procedente de las cuencas jurásicas argentinas presenta un interés especial.
Se analiza aquí la distribución y características generales de las bioconstrucciones de corales en las cuencas Neuquina y de Chubut.