El Building Information Modeling, BIM por sus siglas en inglés, es una metodología que incluye todo proyecto que puede ser construido (Build) a partir de un proceso de modelado tridimensional a lo largo de su ciclo de vida, como resultado de crear y administrar toda la información (Information) inherente al mismo en un único modelo virtual (Modeling), que aporta favorablemente a la transparencia del proceso constructivo y la optimización de recursos técnicos y materiales(Grant Thornton, 2018). Bajo este enfoque, logran digitalizarse las características físicas y funcionales de una edificación, con lo cual se crea un recurso de conocimiento compartido que respalda métodos más eficientes de diseño, creación y mantenimiento del entorno construido. Por tanto, constituye una base confiable para tomar decisiones, desde la concepción del proyecto hasta su demolición (Sakin y Kiroglu, 2017).