La Formación Lajas ha sido objeto de estudios estratigráficos, paleontológicos y paleoambientales, los que desde hace muchas décadas han permitido establecer que esta unidad litoestratigráfica psamítica apoya diacrónicamente sobre las pelitas de la Formación Los Molles. Un alto estructural o Dorsal de Huincul separa un depocentro al sur y otro al norte.
El depocentro sur ha sido extensivamente estudiado desde el punto de vista estratigráfico secuencial, y representa un sistema deltaico sobrealimentado, desarrollado entre el Aaleniano-Bathoniano, que alcanzó sectores de talud (Steel et al. 2018). Se ha discutido la influencia de la acción de mareas, factores climáticos en la descarga fluvial como moduladores del delta fluvio-dominado (e.g., McIlro 2007, Gugliotta et al. 2015). En la dorsal (Pozo Loma Negra) la Formación Vaca Muerta (Titoniano-Berriasiano) suprayace en discordancia a la Formación Lajas (Cappa 2016). El depocentro norte ha sido objeto de discusión respecto a la edad de la unidad y la correlación con el depocentro sur. Al norte de la dorsal el registro sedimentario alcanza edades más jóvenes (Zavala y González 2001). A partir de magnetoestratigrafía Iglesia Llanos et al. (2019) correlacionaron la sección de Portada Covunco con el registro de polaridad para el Bathoniano, y Zavala y González (2001) ubicaron una discordancia que divide la sucesión en dos secuencias depositacionales. El análisis de poblaciones de circones detríticos por debajo y por encima de la discordancia, muestra diferente aporte clástico y sugiere una edad fundamentalmente caloviana (González Estebenet et al. 2021). De esta manera con cualquiera de ambos esquemas se descarta la correlación directa con el depocentro sur, ya que tampoco se trata de facies deltaicas (Pazos et al. 2019).