La toxoplasmosis es una zoonosis causada por el parásito Toxoplasma gondii y representa un grave problema de salud pública y veterinaria a nivel mundial. La infección en humanos se produce, entre otras vías, por el consumo de carne de cerdo cruda o poco cocida que contiene quistes tisulares. Ante la importancia global de esta parasitosis, se realizó una revisión de la literatura científica entre los años 2013 y 2023 en Europa y Sudamérica con el objetivo de comparar las técnicas serológicas y moleculares más utilizadas para diagnosticar la toxoplasmosis porcina.
El estudio analizó métodos indirectos como la Aglutinación Modificada (MAT), la Inmunofluorescencia Indirecta (IFI) y el Enzimoinmunoensayo (ELISA), y métodos directos como la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR). La revisión realizada en Europa mostró que la seroprevalencia de T. gondii varía según el país y el sistema de producción, siendo mayor en los cerdos adultos y en los criados al aire libre. El ELISA fue la técnica más utilizada para estudios a gran escala debido a su facilidad de estandarización, aunque los puntos de corte deben ajustarse según la muestra (suero, jugo de carne o fluido oral).
En Sudamérica, la situación es similar a la de Europa, ya que la prevalencia depende de las condiciones de manejo y del contacto ambiental. En ambas regiones, la PCR es una herramienta complementaria eficaz para detectar el ADN del parásito. Las conclusiones resaltan la importancia de un enfoque de diagnóstico integral que combine técnicas serológicas para detectar la exposición y métodos moleculares para identificar el parásito, lo que mejora la comprensión de la epidemiología. La estandarización de los métodos es fundamental para poder realizar comparaciones precisas y desarrollar estrategias de control eficaces.