Este artículo nos introduce en el problema existente en cuanto a disociar la voz del cuerpo, e inclusive pensar a la propia voz por fuera del propio cuerpo, su historia y sus vivencias. Una dicotomía cartesiana, en la que subyace el modelo binarista mente-cuerpo, desde la cual no solo se construyeron buena parte de los epistemes de la modernidad, sino también los propios epistemes de la Educación Física. Disciplina que desde sus orígenes se basó en un modelo higienicista/mecanicista/deportivista, donde el cuerpo fue abordado desde la concepción de cuerpo máquina, pero además como un cuerpo sin voz. Por esta razón buscaremos desarrollar brevemente, una introducción a un novedoso paradigma; la "Corpovoz", que retomando los aportes de la Corporeidad, nos sumerge en un universo muchas veces desconocido: nuestra propia voz y la formación profesional. Y buscaremos problematizar acerca de las vivencias y herramientas a construir desde la corpovoz, dado que no podemos dar clases sin contactar, sin mirar, sin escuchar, sin manifestarnos a través de nuestras posturas y gestos, de nuestra corpovoz, que comunica permanentemente.