Para discutir los pilares de la perspectiva lajeniana sobre el vínculo sexo-género abordaré al binarismo de género como un hecho social, concepto propuesto por Émile Durkheim (1982).
Esto implica considerar a los mandatos sociales de masculinidad y feminidad como tipos de conducta y pensamiento que se encuentran inicialmente por fuera de las personas y están dotados de un poder imperativo y coercitivo en virtud del cual se nos imponen, seamos conscientes o no. Si bien esta perspectiva se centra en el reproductivismo social no por ello carece de herramientas para explicar el cambio y la diversidad. Como veremos en el cuarto apartado, los hechos sociales pueden ser entendidos analíticamente como una fuerza omnipresente sobre las personas y de naturaleza estática pero que en la práctica se encuentran en constante erosión y transformación.
Antes de adentrarnos al escrito, debo aclarar que el autor define bajo "ideología de género” lo que otros denominamos "perspectiva de género”, aunque presentan notorias diferencias.
Mientras que la perspectiva de género es una forma de analizar lo social, la ideología de género consistiría, como desarrollaré a continuación, en una estrategia de las "nuevas izquierdas” para imponer una agenda política y cultural (Laje, 2017, 2022 y 2023).