El estudio sobre la preceptoría del Colegio Nacional Rafael Hernández (UNLP) identifica una brecha significativa en el cuerpo de preceptores, especialmente en la resolución de conflictos. Mientras algunos cuentan con herramientas pedagógicas que les permiten actuar con autonomía y creatividad, otros carecen de ellas y recurren a la derivación a otras instancias escolares.
Esta diferencia se vincula directamente con los antecedentes formativos: existen preceptores/as con formación pedagógica y otros/as sin ella. La normativa vigente (Ordenanza N° 279/09 y su modificación de 2018) no exige formación docente como requisito para acceder al cargo, lo que refuerza esta desigualdad. Aunque se valoran las titulaciones en los concursos, no son condición excluyente.
En consecuencia, la falta de formación pedagógica constituye un obstáculo para el desarrollo pleno del rol, generando intervenciones desiguales en la preceptoría. Este diagnóstico, junto con las transformaciones educativas y las problemáticas actuales de los y las estudiantes, motiva la necesidad de elaborar una propuesta formativa que responda a los desafíos específicos de la escuela secundaria en el marco de los colegios de la UNLP.