Uno de los problemas que aquejan las grandes ciudades es la desorganización en los medios de transporte circulantes en ellas. Los motivos son varios: llevados por la diferencia de los vehículos en capacidad, velocidad y tamaño. Todo esto da posibilidad de un uso desmedido de los mismos, con lo que se hace difícil la organización del tránsito en ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Tucumán, Mendoza.
Esto da lugar a pensar que el automóvil es un elemento negativo para circular por calles céntricas, pues son varios los problemas que el usuario debe soportar. Por ejemplo reconozcamos algunos: el problema del estacionamiento; ya algo grave que todos conocemos; las playas siempre están colmadas, lo mismo que a los costados de las aceras en las que está permitido estacionar.